El refugio donde Alejandro Sanz fabrica sus sueños


El cantante y su equipo comienzan los ensayos de La Gira instalados en su finca extremeña. El terreno tiene 40 hectáreas, animales, un huerto y fue el escenario elegido para casarse con Raquel Perera

El cantante Alejandro Sanz, en mayo del año pasado. CORDONPRESS

MAITE MORATE | EL PAÍS

Alejandro Sanz ya ha comenzado a preparar los ensayos para la gira de su último trabajo, El disco y, como viene siendo habitual, ha vuelto a recluirse en el que es, desde hace más de 15 años, su refugio. El artista madrileño, nombrado hijo adoptivo de Cádiz el pasado abril, encontró en Cáceres, concretamente en Jarandilla de la Vera, un rincón donde desconectar, descansar y crear su música a partes iguales.

Le puso por nombre El Sueño de los Parrales y se trata de una finca de 40 hectáreas situada en un enclave natural en el que cultiva verduras en su propio huerto ecológico, cría a sus gallos, gallinas y capones y pasea con sus caballos. Todo con la sierra de Gredos en el horizonte. Entre las 900 higueras, los 600 olivos y los 800 castaños, Alejandro Sanz ha levantado una carpa gigante que sirve de escenario de ensayos para todo su equipo. Como muestra en sus redes sociales, dentro de la gran carpa blanca ya está todo preparado para comenzar: guitarras, baterías, cajones flamencos, mesas de mezclas y un gran refrigerador con bebidas para solventar los largos días de ajustes y arreglos musicales. “Cuando encuentras el escenario perfecto…no te bajes de él”, ha escrito el artista en su Instagram junto a una panorámica del paisaje.

Este fue el mismo escenario donde el intérprete de Y si fuera ella… se casó con su asistente personal y madre de dos de sus cuatro hijos, Raquel Perera, en 2012. Una boda que sorprendió a los propios invitados —como Paco de Lucía, Paulina Rubio o Antonio Carmona, entre otros— que acudieron para celebrar el bautizo de su tercer hijo. Una vez allí descubrieron que serían testigos de cómo Alejandro Sanz y Raquel Perera se daban el “sí, quiero”. El año pasado, la finca volvió a ser el centro de reunión de todo el equipo y amigos de Alejandro Sanz que formaron parte de los preparativos del 20 aniversario del disco Más, que culminó con un concierto en el estadio Vicente Calderón de Madrid y un documental de todo el proceso. En la cinta de Netflix se puede ver cómo artistas como Pablo Alborán, Niña Pastori o Pastora Soler se desplazaron hasta allí para ensayar.

Un grafiti del retrato de su madre pintado en una de las fachadas de una caseta se divisa desde la piscina construida a uno de los lados de la amplia parcela. La casa principal, presidida por un piano de cola y un par de cajones flamencos decorada con cuadros —la pintura es otra de las pasiones del músico—y algunos regalos personales de amigos como el bailaor Antonio Canales o el torero José María Manzanares, consta de dos plantas con, al menos, siete habitaciones tipo suite y dos zonas independientes para invitados. Pero una de las zonas preferidas de Alejandro Sanz es el porche donde, presidido por un futbolín, el cantante y sus invitados disfrutan de las comidas caseras y de sobremesas amenizadas con guitarras y música improvisada.

El cantante combina estas reuniones con los suyos, que incluyen hasta pequeños ejercicios espirituales en grupo, con largos paseos en solitario por los verdes montes y su ansiado constante contacto con la naturaleza. La zona se ha convertido en un reclamo turístico para otras celebridades como Ana Rosa Quintana, Miguel Bosé o Pepe Barroso, el empresario y fundador de la firma de moda Don Algodón, que son visitantes asiduos de la zona.

Alejandro Sanz ha hecho de su refugio un verdadero hogar donde continúa fabricando sueños y el próximo se cumplirá el 1 de junio en Sevilla, donde arranca La Gira.

A escasos 200 kilómetros de la capital, el artista compagina su residencia con su casa de Miami y la vivienda que tiene a la venta en la exclusiva urbanización La Finca de Somosaguas, Madrid, por 11 millones de euros. Y lo hace junto a Perera y sus dos pequeños, Dylan y Alma, y con la visita de los otros dos hijos del cantante, Manuela —nacida de su relación con Jaydy Michel—que vive entre Estados Unidos y México; y Alexander —de su relación con la diseñadora Valeria Rivera— que reside en Miami.