La resistencia del presidente de México que duró 24 años


El movimiento que comenzó López Obrador consigue que el Estado le perdone adeudos por no pagar la luz en Tabasco

Andrés Manuel López Obrador, en una imagen de archivo.

SONIA CORONA | EL PAÍS

Andrés Manuel López Obrador tenía 42 años. Era 1995 y salió a las calles para protestar contra la subida de los precios de la luz. Eran los meses posteriores a una de las peores crisis económicas del México contemporáneo. Algunos mexicanos no podían darse el lujo de pagar las facturas eléctricas y el político encabezó un movimiento hasta entonces inusual: la resistencia civil. En su natal Tabasco, miles de personas renunciaron a pagar por el consumo de luz a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hasta que ésta tuviese precios asequibles. Así pasaron 24 años. Esta semana el Estado ha accedido a perdonar los adeudos de 550.000 personas que se sumaron en todos estos años a la protesta de López Obrador.

Este perdón es inédito en México. El otrora líder social llegó en 2018 a Palacio Nacional como el primer presidente mexicano de izquierda y cumplió la que desde entonces fue una de sus principales promesas. Cuando López Obrador apostó a la desobediencia como acto de protesta, nadie creía que era posible que sus seguidores acumularan algo más que deudas millonarias. Su estrategia se ha popularizado en otros rincones del país: Yucatán, Veracruz, Campeche, Baja California e incluso en la Ciudad de México. Un mecanismo en el que los deudores se unen en amparos colectivos contra la compañía estatal de luz, que está impedida de cortar el suministro de energía hasta que el litigio termine. Algo que generalmente no ocurre.

El Gobierno mexicano ha firmado un convenio con el Estado de Tabasco al que han llamado ‘Adiós a tu deuda’, y por el que los usuarios de esa región con adeudos deben acudir en los próximos seis meses para darse de alta con la compañía en un nuevo contrato. Sin preguntas y sin prejuicios, la cuenta de luz comenzará de cero. Además, la CFE cobrará la tarifa más baja para los habitantes del Estado natal del presidente, donde el uso de los sistemas de aire acondicionado es prácticamente una necesidad ante las condiciones del clima tropical y temperaturas que superan los 33 grados Celsius. El Gobierno del Estado, sin embargo, tendrá que cubrir parte de los adeudos de los ciudadanos, de los Ayuntamientos y de algunas dependencias del gobierno local que también dejaron de pagar.

Los adeudos suman 11.000 millones de pesos (570 millones de dólares). La CFE apunta que este nuevo acuerdo “pretende promover la cultura de pago” y mejorar la infraestructura eléctrica. “Los tabasqueños debemos hacer nuestra parte, debemos de iniciar a pagar nuestros consumos”, ha dicho el gobernador de Tabasco, Adán López Hernández. En México, la CFE es la única compañía proveedora del servicio de luz doméstico. Al menos 38 millones de usuarios están apuntados en su sistema de suministro y la compañía estima que un 20% no paga sus cuotas. “Debo no niego, pago no tengo”, fue un lema que se popularizó en la década de los años 90 entre los seguidores de la resistencia civil de López Obrador. Dos décadas después el medidor marca ceros.