Las celebridades rinden homenaje a la estética antinatural en la gala Met 2019

El Museo de Arte Metropolitano, en Nueva York, recibe con alfombra roja a los filántropos más estilosos en la fiesta de Anna Wintour

ANTONIA LABORDE

Gala MET 2019
Lady Gaga en el Museo de Arte Metropolitano. REUTERS
Katy Perry, la mujer candelabro.
Katy Perry, la mujer candelabro. AFP

Los Ángeles tiene los Oscar y Nueva York la gala Met. El primero celebra el cine y la segunda recaudar fondos para el Instituto del Vestido, pero en ambos el glamur es el invitado estrella. O Lady Gaga. La reina del pop, que este año ha sido una de las anfitrionas de la fiesta solidaria, fue una de las primeras en pisar esta noche la alfombra rosa y dejó el listón alto. Pero el desfile de invitados se esmeró muchísimo por alcanzarla. La cantante llegó con un despampanante vestido fucsia, que se quitó para lucir uno menos voluminoso negro, del que también se deshizo, para dar paso a uno tercero muy ajustado, que finalmente se quitó, quedando cubierta solo por un conjunto de lencería, unas medias de red y unas botas con plataforma, todo negro. Todo estilo. Katy Perry la intentó destronar vestida de candelabro, pero estaba demasiado incómoda como para conseguirlo.

Serena Williams, con sus zapatillas.
Serena Williams, con sus zapatillas. AFP

Como todos los primeros lunes de mayo, el Museo de Arte Metropolitano (Met, por sus siglas en inglés) recibió a los filántropos más estilosos de EE UU. El tema principal fue Camp: Notes on Fashion, un estilo extravagante que hace homenaje a la estética antinatural. Además de Anna Wintour, la organizadora de la exclusiva fiesta solidaria y Alessandro Michele, al frente de Gucci, un trío fue el encargado de saludar a los célebres invitados: el cantante Harry Styles, quien lució una blusa negra transparente y la tenista Serena Williams, que se atrevió con un vestido amarillo con “hojas otoñales” y, para dejar claro que sigue siendo la ídola deportista, llevó unas zapatillas Nike. Sus propuestas fueron el aperitivo de una noche lúdica, en la que los diseñadores dieron rienda suelta a la creatividad: una cabeza de hule como accesorio, pirámides de sombreros para desafiar el equilibrio, un hombre con la mitad de un traje y la mitad vestido, faraones, flecos y tantas plumas como colores del arcoíris.

El cantante y anfitrión Harry Styles y Alessandro Michele, de Gucci.
El cantante y anfitrión Harry Styles y Alessandro Michele, de Gucci. AFP

El británico Andrew Bolton, curador jefe del Instituto del Vestido, fue el responsable de escoger la temática. “El camp es una parte tan importante de nuestro vocabulario ahora, por lo que es difícil de definir. Con la asimilación de la cultura gay, hubo también una asimilación a la estética del camp, pero sigo pensando que cuando nuestras culturas se polarizan, vuelve a salir a la superficie”, explicó Bolton. “La esencia de lo camp es su amor por lo antinatural: el artificio y la exageración”, escribió la autora del concepto, Susan Sontag en 1964.La cantante Celine Dion interpretó el concepto como “atemporal” y lució un vestido de flecos plateados con un “casco” de plumas. Ella, como no, lo hizo con elegancia. Otros, como Cara Delevingne, prefirieron la audacia. La modelo inglesa lució un mono con transparencias y delgados lienzos de varios colores, y un cintillo del que se desprendían huevos fritos de plástico, bananas y ojos.

Billy Porter muestra sus alas de oro.
Billy Porter muestra sus alas de oro. REUTERS

Billy Porter, artista de teatro, llegó como un faraón. Literal. El actor fue trasladado en una cama por seis hombres sin camisa (todos actores de Broadway). Porter, que revolucionó los premios de la Academia del cine cuando llegó con un pantalón-falda, vistió este lunes un traje de oro, una capa y un casco de cadena. Hollywood tuvo un protagonismo mayúsculo en la gala de la costa este. El ganador del Oscar Jared Leto se robó la película con una túnica roja y un accesorio llamativo: una cabeza de hule con su cara. El sello Gucci. En el comité anfitrión adicional figuraron nombres como Blake Lively, Ryan Reynold y Lena Waithe, además de Katy Perry, Chadwick Bosema y Cher.

Céline Dion posa con su vestido de flejos y un
Céline Dion posa con su vestido de flejos y un AP

Wintour, la encargada de seleccionar a los invitados desde 1995 bajo un criterio que nunca ha querido revelar, dijo: “Obviamente ayuda que nombres conocidos llamen la atención no solo a la gala, sino también a la exposición y al museo. Nunca perdemos de vista el hecho de que el objetivo de la gala es recaudar fondos para el Instituto.” El dinero recaudado, que el año pasado alcanzó los 15 millones de dólares, constituyen todo el presupuesto anual del Instituto del Vestido. La cita es la inauguración de la exposición de primavera del instituto del Met.

Jared Leto y su cabeza de muñeco.
Jared Leto y su cabeza de muñeco. AFP

La tradición desde 1948 es que los invitados vistan acorde a la temática de la exhibición. La editora de Vogue adelantó antes de la gala que en esta edición serían los hombres los que gobernarían la alfombra roja. Casos como los de Cardi B, Lupita Nyong’o o la estilosísima Lily Collins ponen en jaque su afirmación, aunque los hombres jugaron en grande. El crítico de moda Hamish Bowles, de tacones y traje color lila, cubierto por una capa estampada con plumas, fue uno de los ejemplos de ellos