México recupera tesoros artísticos de religiosidad popular secuestrados

Andrés Beltramo Álvarez

Unos 594 tesoros artísticos manifestación de la religiosidad popular mexicana y que eran preservados ilegalmente en Italia, fueron restituidos hoy por el gobierno de ese país a la secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto Guerrero.

Se trata de “ex voto”, pequeñas pinturas religiosas de agradecimiento que datan de los siglos XVIII, XIX y XX, que fueron sacadas ilegalmente de México entre los años 1960 y 1970.

Alejandra Frausto Guerrero y Alberto Bonisoli | Foto y Video NOTIMEX

La ceremonia de restitución, que tuvo lugar la mañana de este miércoles en la sede del Ministerio de los Bienes Culturales ubicada en el centro de Roma, fue encabezada por el ministro responsable de esa cartera, Alberto Bonisoli, y por el comandante general del Arma de los Carabineros, Giovanni Nistri.

Durante la misma, Frauto y Bonisoli firmaron los documentos con los cuales quedó sellada la recuperación. La secretaria mexicana obsequió a ambos una copia de la medalla “Cabeza de Guerrero Águila”, en agradecimiento por la restitución de las piezas que consideró como un “verdadero milagro”.

“La recuperación del patrimonio es una de las líneas de trabajo fundamentales de este gobierno, el cuidado de nuestro patrimonio, de nuestra propia identidad es lo que conforma nuestra memoria. No seríamos nada sin la posibilidad de dialogar con el mundo a través de los valores culturales que nos distinguen”, indicó Frausto.

“Este ejercicio de restituir parte de la memoria de una comunidad va haciendo que se fortalezca el lenguaje que tiene una comunidad con el mundo, exactamente gracias a esa diversidad que tiene México es que puede existir un diálogo de frente con una potencia cultural como Italia”, agregó, al tomar la palabra durante la ceremonia.

Las piezas fueron recuperadas en junio de 2016 tras un control en la muestra “Danos hoy nuestro pan cotidiano. Tablitas dedicadas al tema de la tierra”, montada en Milán.

Las fuerzas de seguridad presentaron un recurso ante los tribunales milaneses y lograron la orden para secuestrar el material en dos museos, uno de la región Lombardía y el otro en el Piamonte, hasta donde habían llegado como parte de la donación de un conocido coleccionista italiano, ya fallecido.

Antes del acto de restitución, el ministro Bonisoli y la secretaria Frausto sostuvieron una audiencia privada en la que participó también Diego Prieto, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.

Será justamente el INAH el organismo que recibirá formalmente las obras, que ya fueron catalogadas y proceden originalmente de templos de Aguascalientes, de la Ciudad de México, de Guanajuato, de Hidalgo, de Jalisco, de Veracruz y de Zacatecas.

La secretaria reveló que, en breve, las pinturas podrán ser admiradas en el Museo Nacional del Virreinato de la Ciudad de México y extendió formalmente la invitación para que tanto el ministro Bonisoli como el comandante Nistri viajen al país para conocer el destino final de las piezas entregadas.

Al mismo tiempo anticipó su voluntad de lograr que la colección viaje por algunos estados de la República Mexicana, para permitir que estas creaciones regresen a sus comunidades de origen.

“Las personas y las comunidades son siempre generadoras de cultura, de patrimonio. Estos diálogos nos interesan fortalecer a partir de ahora”, explicó.

Por otra parte, el ministro Bonisoli constató que la visita a Roma de la secretaria Frausto es una ocasión para reforzar y llevar a otro nivel la relación bilateral, a través de la “diplomacia del arte”.

“En México todo lo que pertenece al ámbito eclesiástico es propiedad del Estado, por lo tanto incluso si un sacerdote vendió estos objetos, de todas maneras cometió un delito”, indicó.

“Salieron ilegalmente de México, no tenían los permisos de parte del Estado y fueron sacados durante varios años, ahora tenemos la ocasión de restituir esto al gobierno mexicano y de dar una señal a todo el mundo que esta es la dirección en que debemos ir”, apuntó.