¿Por qué se celebra la Noche que Nadie Duerme?

La Virgen de la Caridad nació debido a las obras caritativas en Huamantla; los tapetes, la procesión y el vestido son elementos que dan forma a una tradición con rasgos religiosos, pero también prehispánicos

La Noche que Nadie Duerme es una tradición meramente huamantleca cuyos orígenes datan del siglo XVII (17), aunque de manera ininterrumpida la procesión con la imagen de la Virgen de la Caridad data del año de 1941, cuando las calles comenzaron a adornarse con los ya conocidos tapetes multicolores.

En Huamantla, hace casi 400 años, los Franciscanos erigieron una ermita en el barrio de San Nicolás dedicada a la Virgen de la Asunción, que se venera el 15 de agosto, aunque el Santo Patrono de la ciudad era San Luis Obispo, que se venera el 19 de agosto, cuatro días después.

Durante la festividad, el Capellán de aquella nueva sede religiosa repartía ropa y alimentos que los propios vecinos regalaban, estos estaban destinados a la gente humilde de la región, por lo que los pobladores comenzaron a llamar a la Virgen de la Asunción “La Virgen de la Caridad”.

La forma coloquial de nombrar esa acción en la época fue “vamos a la caridad”, señalando que iban a la capilla para recibir algo de ropa o comida.

Según el investigador adscrito al Centro INAH Tlaxcala, el antropólogo social Jorge Guevara, la popularidad de la “Virgen de la Caridad” alcanzó tal dimensión que desplazó la celebración del Santo Patrono: San Luis Obispo.

Con el paso de los años, las personas de Huamantla quisieron retribuir algo de lo que la iglesia les daba, y fue entonces que idearon realizar la conmemoración religiosa adornando las calles con tapetes y llevando a la Virgen por las calles de la ciudad en hombros.

Los tapetes simbolizan el camino por donde debe pasar la imagen Santa, pues esta nunca debe pisar el suelo y según los datos del investigador, esta debe recorrer los cuatro puntos cardinales de su pueblo, por eso es llevada en el sentido actual durante la procesión.

Además de ser el camino de la imagen, los tapetes tienen un simbolismo casi divino luego de ser colocados, pues una vez terminados, la calle pasa de ser un espacio cotidiano a un espacio sagrado para el recorrido de la Virgen.

Durante la procesión se observan significados que van principalmente relacionados con lo divino que se basa en la reciprocidad, pues es cierto que los involucrados en su elaboración esperan recibir algo a cambio de su devoción.

El manto o vestido de la imagen que se dice, tallaron los propios habitantes de Huamantla, también tiene un significado; la tradición de que la Virgen de la Caridad estrene un atuendo el día de su fiesta data de hace más de dos siglos.

Desde 1963 es bordado por un grupo de mujeres dirigidas por Doña Carito (Carolina) Hernández Castillo, pero tras su muerte en 2015, sus sobrinas se han encargado de todo; ellas, ayudadas por otras personas, tardan casi cuatro meses en tenerlo listo.

El primer vestido de la Virgen de la Caridad fue bordado por María de Jesús Farfán, mujer originaria de Cádiz, España. Actualmente el vestido es elaborado con hilos de oro sobre seda, tradicionalmente en azul y blanco, como lo dictan las creencias católicas.

Además de los elementos Franciscanos, heredados a los huamantlecos, la festividad de la Noche que Nadie Duerme conserva rasgos prehispánicos, pues de acuerdo con el historiador del INAH, hay razones para celebrarla de noche.

Jorge Guevara señaló que la procesión se celebra durante la noche porque los antepasados prehispánicos dividían en fuego y agua el día; el fuego a través del sol y la noche era el agua.

Entonces, al tratarse de una celebración de verano, que corresponde también al ciclo de la lluvia, se tiene que emular al agua, es decir, el rito va enfocado, desde el punto de vista prehispánico, al agua y los dioses que les daban agua; por eso dijo, la procesión se realiza durante la noche.

Author: Miguel Ángel Lara

foto reportero en Grupo ABC Tlaxcala y reportero de "ABC Noticias de Tlaxcala"